Hoy quisiera compartir con vosotros un pequeño cuento, donde lo más importante es la moraleja que encierra. Bueno en cierta medida los cuentos sirven para eso, ¿no?
Cuando me lo contaron no le de mucha importancia y lo deje en un rincón perdido de mi mente. Pero hoy he tenido un día existencial lleno de reflexiones y me ha venido a la mente este maravilloso cuento.
El cuento de la gacela:
“Cada mañana, cuando sale el sol en África, la gacela se despierta y sabe que tiene que correr más rápido que le león si no quiere ser devorada.
Cada mañana, cuando sale el sol en África, el león también se despierta y sabe que tiene que correr más rápido que la gacela más lenta del rebaño si no quiere morirse de hambre.
Así que, seas gacela o león, cuando sale el sol, TIENES QUE CORRER”
A vuestra elección queda ser gacelas o leones, la acción a fin de cuentas es la misma.
Hoy a mi me ha servido, me ha ayudado para aclarar alguna cosas. Ojalá haya tenido el mismo efecto sobre vosotros y os toméis unos instantes de reflexión.
Espero que os haya gustado y que cada mañana cuando os despertéis sólo penséis en correr.
{Agosto 21, 2008} Una de gacelas y leones